Monday, September 05, 2005

Después del ahora

La rara impresión
de habernos conocido
desde siempre
después de tan poco hablar
y tanto decirnos.
No creo en la reencarnación,
dudo de otras vidas.
Acaso pueda yo
entenderlo mejor
si pienso que tal vez
sos por quién
tanto he esperado
y yo el hombre
de tus sueños
y de algún extraño modo
sólo falta el tiermpo
de reconocernos.
Ilusiones recurrentes,
ideas locas, vano afán,
candor de gente sola
o parto, milagro naciente,
puro presente,
perpetua rompiente ola.
Nadie sabe como es
el después del ahora.

Mis sueños más secretos

Es uno de mis sueños
más secretos
encontrar un día
en el correo
una carta de amor
de remitente desconocido
debida a mis poemas.
Y ahora que la leo
y vuelvo a leer
y releo
me parece que aún duermo
o que mis fantasías
me perdieron.
Tan mágico, tan feliz
me parece todo esto
que sin quererlo
me he puesto
a sospechar lo insospechable
y lo que debiera ser amable
me da un poco de miedo.
Deberé abandonarme
al encanto
o proseguir mi absurdo tedio
o navegar en el medio
de dudas y promesas.
Pero no te asustes
vos ahora
son sólo pensamientos
en voz alta y a deshoras.
Seguiré la corriente de la vida
que me dice, que me grita
que persiga la maravilla.

Pasajera soledad

Quizás fuera tan cruel
decirle a quién
está tan solo
que la soledad
es pasajera.
Es como decirle
a quién padece hambre
que algún día comerá.
Hay mil buenos argumentos,
certeros pensamientos
y tantos aforismos
al respecto,
que intentar superar eso
sería tan inútil
como idiota.
No caeré en la tentación
entonces
de mostrarme inteligente
y tratar tan neciamente
que comprendas
algo que por estar
tan ciega
acaso para vos no exista.
No te puedo pedir tiempo
cuando estás desesperada.
No te puedo hablar
de esperanza
cuando te faltan
hasta las ganas.
Tal vez de sueños
de mujer desencantada
un buen día,
aunque fuera por cansancio,
se te hagan.
Ya sé que hoy no
te sirve la esperanza,
que necesitás caricias,
besos y abrazos.
Pero mucho más
no puedo darte
si aún no te quitás
la armadura.
Y la soledad
amarga y dura
corroe y lastima
tu alma ya tan herida.
Para reencontrar la vida
primero tenés
que darte cuenta
que todavía
estás viva.

Levantarme de tu cama

No, aún no quiero
irme de tu lado.
No quiero alejarme
de tu costado,
ni volver a la vigilia.
Todavía no quiero
levantarme de tu cama
y que esta mañana
resulte interminable.
No puedo terminar el derroche
de vivir toda una noche
para decirte luego
me voy, después nos vemos.
No, aún en mi alma
brillan las estrellas
y será por vos y por ellas
que me quede aquí
y te retenga.
No quiero ser visita
que de noche se encienda
y al día siguiente se marchita

Deliciosa sensación

La deliciosa sensación
de reconocimiento afín
y comprensión.
La magia de decir
cada palabra, cada oración
con el único propósito
de encantar, de seducir
y el arrojo de vivir
los sueños más ilusorios
y locos de amor.

La deliciosa sensación
de ir pisando nubes,
de cabalgar aludes
y el misterio generoso.
hacedor poderoso
de ganas y más ganas.

La deliciosa sensación
de sentirte un poco mía
y el querer ser todo tuyo.
El conciente orgullo,
la sed de aventura
y la más profunda hondura
colmada por tu arrullo.

La deliciosa sensación
de quiero más, mucho más,
mucho y para siempre.

Hombre lobo II

Hoy sí se llenó la luna
y luce su cara redonda
y ausente
sobre nuestras cabezas.
Dudo que esta noche
quieras también
que te devore.
Acaso pueda intentar
dulcificar al monstruo
y que esta luna de agosto
amable con nosotros
deje al lobo carnicero
oculto en su misterio
y tal vez perdones
el crimen de sentirme
un poco protagonista
de tus sueños
si en vez de sangre
hoy te pida un beso.

Para cuando los hijos se van de casa

No me acostumbro
a pensarte
tan lejos de casa.
¿Qué estarás haciendo
a horas y deshoras
mientras yo miro
vacía y sola tu cama?
Ojalá el invierno
te trate suavemente,
con vos no se ensañe,
ni el cruel frío
tu delicada garganta dañe.
¿Comés bien,
Te estás cuidando?
Como ves, me he preocupado
sin quererlo.
Y para intentar tocarte
alargo mi abrazo
hacia tu alma
aunque ya no vivas
en casa.

Poema para tímidos

Te lo dije con gestos,
te lo dije con miradas
y como no entendiste,
te lo dije con elusivas miradas,
pero nunca pasó nada,
vos no te enterabas.
Entonces te pregunto ahora:
¿Qué debo hacer
para poder oler
tu almohada
mientras en ella
tu cabeza
descansa una mañana?
Cuál será la treta
para que me mires y veas
que daría yo todas
mis primaveras
para que tan solo me sepas.
¿Por qué estarás tan ciega?
Si yo no tengo
muy otro paisaje
que tu alma
y tus caderas.

Quién sabe

Quién sabe porque
muere la alegría.
porque se va el amor
y adónde las sonrisas
cuando se esfuma
la maravilla.
Porque mi amor
no te sirvió
si a mi el tuyo
tam bien me hacía.
Porque la desazón
siempre es tan fría.
Porque tu compañía
ahora es solo melacncolía.
Tantas razones habrán
y de tanta valía,
pero a mi que me importan
si si ahora ya
no sos más mía.

Al bailar contigo

Ya lo sé
puede ser broma,
un juego inofensivo
y lejano, pero...
¿Quién me quitará
de tu cintura
si al bailar contigo
empieza a gustarme?
¿Cómo saldré de tu vida
si al estar contigo
empiezo a enamorarme?
Los dioses del amor
son caprichosos
y tal vez baste
un roce, una mirada
para rendirme
ante tu piel y ante tus ojos
si ya tanto
me mueven tus palabras
dichas a la distancia.
¿Qué sorpresa
me dará la vida
si voy hasta tu casa?
¿Y còmo volveré después
si sé que dejo ahí
a mi amada?
No sé si son ensueños,
visiones del futuro,
o puras ganas.
Me gustaría descubrirlo
en todo caso,
me gustaría despertar
una mañana
y encontrarme
en tu cama.
La luna no está
tan llena esta noche
pero si te encontrás dispuesta
seré licántropo hoy
para beber tu sangre caliente
y lentamente devorarte.
Mis fauces estremecerán
tus huesos
y mi furia y tu deseo
encenderán hogueras
en la niebla y luego
lánguidas humedades
saciarán mi fuego.
Y mientras el lobo
ataca cruelmente
trémula la carne
del hombre subyacente
amará tu alma que desnuda
siente y late
que como ofrenda
deja devorarse.

Desconozco el oficio

No puedo tomar la pluma
y ponerme a escribir
cuando se me plazca.
Desconozco el oficio
de plasmar cien palabras
cuando se me antoja.
Necesito para enfrentar
la hoja blanca
que las musas me tomen
a su antojo
y dominen mi corazón.
Es incierta y vaga
la razón
que me obliga a plasmar
las ideas que bullen
en mi mente.
Y como baila la tinta
en el papel
y dice cosas.
Ciego yo,
sólo pongo mi mano en él
y nacen solos
mis poemas.

Que te extraño

Volver a sentir el placer
que descubrí
al estar contigo.
Volver a caminar
como ayer
las mismas calles
a tu encuentro
con un suspiro ahogado,
apenas disimulado
entre mi boca
y la tuya.
Guardo en mi
palabras, eventos
que ya casi tormentos
muerden mi alma
que te extraña
y que te clama.
Ojalá el azar esquivo
me regale algún momento
de casual encuentro
para decirte sólo ésto.
Que te extraño.

Pensamiento atroz

Desdén, desamor,
desolación.
Inconsolables palabras,
oscuros sentimientos.
Quiera el olvido
auxiliarme ahora.
Quiera la memoria fallar,
o besarme la muerte
salvadora.
Toda vez que evoco
tu nombre
tanto duele,
vieja herida.
Cada vez que te rescato
del cajón de los trastos
te encuentro más bella
y más querida.

Cajón de los trastos

Desdén, desamor,
desolación.
Inconsolables palabras,
oscuros sentimientos.
Quiera el olvido
auxiliarme ahora.
Quiera la memoria fallar,
o besarme la muerte
salvadora.
Toda vez que evoco
tu nombre
tanto duele,
vieja herida.
Cada vez que te rescato
del cajón de los trastos
te encuentro más bella
y más querida.

Frágil la memoria

A todo alcanza el pasado.
Hay mañanas que quizás
nunca llegarán
pero todo presente
será un buen día
pasado.
Hay amores eternos
que no duran
más de una semana.
Hay tiempos muertos
y cosas olvidadas
pero todo acto,
todo sentimiento
alguna vez
se hará ayer
e incluso el dolor
por lo que ha sido
y ya no es
será después
recuerdo inerme
o añoranza leve,
olvido, sinrazón,
incluso nada.
Frágil (y piadosa)
la memoria
oculta amores muertos,
tesoros nuestros
extraviados en el tiempo.

Girasol al viento

Como girasol al viento
se mece mi memoria.
Como la misma flor
que mira al sol
hora tras hora
mis recuerdos escarban
intentando asir un fantasma.
Y al no poder ver tu alma
con poca razón
y menos calma
te pienso en vez
de intentar
descubrir quién sos,
quién serás
y quién has sido.
Dejame conocer
tu secreto.
Dejame transitar
tu camino.
No me cierres
tus puertas
en las narices,
acaso yo
en mi confusión
sepa como
hacernos felices.

Tengo ganas

Tengo ganas de llamarte
a la mitad de la noche
sin más excusas
que mis ganas.
Tengo ganas de despertarme
en tu cama una mañana.
No sé como acercarme a vos
y necesito estar muy cerca,
tanto que quizás
te asuste mi presencia.
Tengo ganas
de tentar mi suerte
a pesar de tu vida tan viva
y de mi sombra de muerte
y ver que salga
de mis ideas insomnes
y de tu ignorante sueño.
¿Dónde iré luego
si rechazás mi ruego?

Utopía frustrada

Un patético nihilista,
una utopía frustrada.
Así es mi historia.
De error a inacción
y de vuelta a equivocarme.
Apuesto sin análisis
ni respaldo
con las peores cartas
del mazo
y me juego la vida
en terrenos
sin tantearlos.
Valeroso suicida.
Voy al todo o nada
y pierdo siempre.
Y nomás queda
otra historia frustrada.
No conozco las reglas,
no tengo la suerte
y la inteligencia necesarias.
Una y otra vez
voy altivo y vuelvo
con la cabeza gacha.

Embrujo contra el desamor

¿Qué contarte de mi
que ya no hayas intuído?
¿Qué decir de mi vida,
de mi historia,
de mis miedos y certezas
que resulte novedoso,
útil, de provecho?
Las dudas siempre fueron
parte escencial de mi filosofía
porque pienso y creo, dudo
y porque dudo, vivo.
¿Por qué las certezas de mi alma
hoy también se hacen dudas
si mi corazón sabe
más que yo
que sos mi amada?
¿Por qué hoy la distancia
me distancia?
¿Por qué me cuesta tanto
sentir tu caricia y tu magia?
Y los ejercicios de saber
que estás conmigo
aparentemente muy bien
ya no andan.
Y el cruce de quince
o veinte palabras de amor
me sabe a poco,
poquito, nada.
Y la soledad que siempre
me ronda y acompaña
me muestra toda su sombra
y su poder
y yo sin poder esquivarla.
Recetas contra el mal
conozco tantas,
pociones contra el olvido
o la memoria,
contra el dolor o las ganas.
Pero no tengo embrujos,
trucos o pases de magia
contra un amor que siento,
siento tanto,
pero creo que se me escapa.

Tu alegría vence

Tu alegría vence
a la tiránica realidad
de vivir en soledad
en medio de la nada
estando rodeada de mares
y mares de gente.
Tenés tu trabajo
y a tu hija amada,
tenés tus amigos
y tus gatos y tu casa
y la soledad bien clavada
en tu corazón palpitante
pero que no siente,
en un alma que clama,
clama abandonada
y en el guardián de tu sexo
que te tiene atrapada.
Tu alegría vence
el tiempo y la distancia
y es una luz atávica.
¿Por qué entonces no perderse
en su sinrazón tan sabia
y abrazar tu alegría
como te abrazaría yo
si estuvieras más cercana?
Abandonate a ella
te sentirás amada.

Mi transformación de hombre a fantasma

Cuando no contestabas
mis mensajes,
cuando no atendías
mis llamados
me di cuenta que
de pronto me hice fantasma.
Primero fue fascinación,
luego iba al amor
y ahora espectro, aparición.
Lo peor es que creo yo
que tenés razón,
que mi existencia
es discutible
y todas mi emociones
y experiencias
son el manojo de sueños
de los que siempre te hablé.
Una visión,
\un capricho del azar,
un espejismo
muy prometedor
pero que no va más allá.
Sorprende y duele
descubrirse sueño,
saberse nada.
Lo peor es que
todo sucedió
en sólo un par
de semanas

El amor es vida

El amor es vida,
por sobre todo vida.
Cuando se cruza
con la muerte
sobreviene la tragedia.
Piensa en la alegría
de conseguir tu amor.
Piensa en la lucha,
en el valor
y en el sentido veradero
de ganárselo
y merecer luego
sostener la victoria.
No te conformes
con renunciamientos
cuando el sentimiento
máximo está en juego.
El amor siempre es victoria
no mezcles derrotas
dónde sólo debe
haber vida.

Mi amor dame

Mi amor dame más razones
para vivir.
Contame de tus planes
a futuro,
de tus sueños ya maduros
y de tu afán por ser feliz.

Dame buenas razones
para seguir navegando,
para seguir explorando
tus paisajes casi vírgenes.

Dame el aire que respire,
la luz que me ilumine
y el calor que bañe
mis deseos más profundos.

Dame tu encanto.

Mi amor dame razones
para vivir.

Mi amor dame
un te amo.

A mi compañera de viaje

Te suelo ver
en el viaje de ida
de todos los días
hermosa y lejana.
Y ocioso me pregunto
quién será el afortunado
que te tenga a su lado.
Nunca te hablé
y no creo que lo haga.
Te dedico estas letras
y no estás enterada
como no sabés
de mi fascinación
por tus ojos y tu cara
y de mi sueño loco
de un día
acompañarte a tu casa.
Y compartir contigo
gestos y palabras
mucho más elocuentes
que mis furtivas miradas.
No sé tu nombre
y de tu vida, nada.
Sólo conozco
tu pelo rojo,
tus bellos ojos
y tus manos blancas.

La almohada de tu sueño

Recorrer tus recovecos,
degustar tus humedades,
cimas y cavernas.
Reconocerme feliz
ante la atenta mirada
de tus senos.
Sentir el latir
de tu vientre pleno
y la angostura de tus piernas.
Luego ser almohada
de tu sueño
y más tarde primavera
para que tu flor
brote de nuevo
y mi brote reverdezca.
Una jornada entera
como juntos
no tuvimos nunca.
Y jóvenes encontrarnos
en el lecho
y las almas compañeras.
Y una vez cansados
y satisfechos
sin prisa y sin pausa.
como si hablar de ello
no quisieras,
charlar en voz baja
del amor y de las ganas
de mañanas y quimeras.
Y luego volver a empezar
como si el tiempo
no existiera.

Como cosa cotidiana

Temo no poder sostener
sin tu auxlio
el próximo amanecer
que el horizonte clarea.
Veo ahora nubes negras
que tal vez empañen
nuestra aurora.

Odio pedirte
en esta encrucijada
tu atención más esmerada
cuando parecés
no darte cuenta de nada
y del vacío que se viene.

Sin todos los sentidos
(ya lo sé)
te sabe desabrido
el amor a la distancia.
No puedo ir a tu casa
y a vos venir se te complica.

Queda mi alma que suplica
más tiempo, más amor, más ganas
y que ésta última semana
se pierda en el olvido.

Y a pesar de lo vivido
con su carga de amarguras
regrese la blancura
y la esperanza
de los primeros días
como cosa cotidiana.

Efímera

Efímero el amor,
esquivo e inquieto.
Hay que estarse
siempre atento
a su carpichoso vuelo
y por más grande desvelo
y cuidado que se pongan
viaja como mariposa
de flor en flor
revolotea y se posa
sin demorarse mucho nunca
y toda historia trunca
que deja
pronto olvida.
¿Por qué entonces mi memoria
se obstina en retener
tu elusiva imagen?
Si, como el amor,
efímera
y leve de equipaje
viniste y te fuiste
como un parpadeo.

Hace un mes

Hoy hace un mes
que descubrí
que yo también
podía ser feliz.
Un hada del bosque
disfrazada de vos
me regaló la dicha
envuelta en tu piel.
Con sabias palabras,
con bellos gestos
y con todo tu cuerpo
la alegría se me dió.
Y aunque ya te fuiste
de mi y de mi vida
todavía conservo en mi alma
tu memoria y tus presentes
y los guardo
como el mejor de mis tesoros
y no los perderé
como a vos te he perdido.
Gracias de todos modos.

O estará tu presencia

Es posible que el mañana
no nos encuentre juntos.
¿Cómo hacer de adivino
cuándo las visiones del futuro
están tan manchadas
de puras presentes ganas?
Desconozco si este amor
tan nuestro y tan fuerte
correrá con mejor suerte
que otros amores del pasado.
Espero que tu ser paciente
y sabio
se tome el trabajo arduo
de lucha y persistencia.
Ignoro el destino de esta historia
y como verá mi memoria
mañana tu nombre,
si serás solo recuerdo
o estará tu presencia.